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Siempre me llamas la atención porque me cepillo los dientes de afán, porque?

cepillado

El otro día me preguntaba mi hijo de nueve años de edad papi: “ siempre me llamas la atención porque me cepillo los dientes de afán, porque?”.

Al reflexionar entendí lo importante que es el aspecto del tiempo que nos demoramos realizando nuestra rutina de cepillado y la poca relevancia que en ocasiones damos a este, y así mismo reflexione sobre todos los aspectos que deben ser tenidos en cuenta para realizar una buena técnica de cepillado, y encontré también la razón por la cual muchas personas no logran realizar una buena higiene oral así lo intenten.


Voy a repasar de forma resumida los diferentes aspectos que debemos tener en cuenta al cepillar nuestros dientes y los describiré brevemente e incluiré por supuesto el factor tiempo, para que los apliquemos en nuestra higiene diaria e incluso entendamos en que aspectos podemos mejorar y al mismo tiempo educar a nuestros hijos.

1. Posición: Este se refiere a la posición en la cual el cepillo entra en contacto con nuestros dientes, dicha posición debe ser en un ángulo de 45 grados.

2. Ubicación: Se refiere a el número de dientes que el cepillo abarca generalmente podemos decir que son tres dientes.

3. Movimiento: Es el movimiento de barrido que realiza el cepillo el cual debe ser realizado con la muñeca pues este es un movimiento fino y de fuerza controlada, debemos evitar al máximo los movimientos realizados por todo el brazo pues son demasiado fuertes y generan en algunos casos los famosos cuellos sensibles.

4. Repetición: el número de veces que el cepillo se mueve en cada posición de tres dientes abarcados por el dichas repeticiones no deben ser en ningún caso inferiores a 15

5. Técnica: Es el movimiento como tal que realiza el cepillo, y que desde realizarse hacia la parte superior de los dientes con un medio giro.

6. Secuencia: El orden que debemos seguir al cepillar, se debe seguir una secuencia lógica y ordenada que a manera de sugerencia puede ser: Las caras externas de los dientes superiores dirigiéndonos desde la derecha hacia la izquierda empezando por los más posteriores, continuando por las caras internas en sentido contrario, e igualmente para los dientes inferiores y terminar cepillando suavemente la lengua.

7. Herramientas: Utilizar elementos de aseo bucal que se ajusten a nuestras características físicas y tamaño de cavidad oral (criterio especialmente importante en los niños) utilizar cepillos de cerdas suaves y cremas dentales que contengan flúor de acuerdo a la edad, preferir los cepillos de cabezas redondeadas o forma de diamante para llegar a zonas difíciles, preferir los que tengan limpiador de lengua.

8. Habito: Establecer horarios en los cuales debe ser realizado el cepillado, dicho horario debe ser respetado con el fin de generar un habito, no debe ser inferior a tres veces en el día, y debe acompañar nuestra alimentación

9. Ayudas adicionales: El cepillado debe acompañarse del uso de otras ayudas, como la seda dental y el usos de enjuagues bucales, los cuales son diseñados para nuestras necesidades específicas, se debe preguntar al odontólogo cual es el que más se ajusta a nuestras necesidades, hoy en día se considera nuestra tercera herramienta en la salud bucal acompañando al cepillo y la seda dental.

10. Tiempo: Por último y no menos importante el factor que da nombre a este artículo, lo dejo de ultimo pues si hemos tenido el cuidado de seguir los factores anteriores nos daremos cuenta que un cepillado correcto no puede ser inferior a tres minutos, de hecho existen estudios que respaldan esta afirmación, para facilitar el control se consiguen pequeños relojes de arena que cuentan estos minutos o también algunos diseñados para la cocina, nos pueden servir para tal fin.

Hagamos de esta actividad un momento agradable, un pequeño cariño que hacemos a nuestro cuerpo diariamente, así pues que tomémonos el cuidado y el tiempo necesario para hacerlo, tengamos cepillo y seda en el bolso o en el lugar de trabajo para que podamos hacer la higiene tan necesaria del medio día.

Gracias Nicolás (mi hijo) pues con tu curiosidad impulsas la mía.

Dr Alejandro Wiedemann