boletines

La primera consulta de mi Bebé

bebe2

¿Alguna vez se ha preguntado cual es la edad precisa para llevar a su hijo a la primera consulta dental?

Lo ideal sería que todas las madres gestantes tuviesen un primer acercamiento con el odontopediatra, para informarles sobre los beneficios de la lactancia no solo desde el punto de vista psico-afectivo, sino también sus implicaciones para el adecuado desarrollo de los maxilares.


Se ha comprobado que el amamantamiento propicia una adecuada respiración, estimula los movimientos de tracción mandibular y por ende un mejor desarrollo de los huesos y musculatura de la cara. El biberón es una forma mucho más fácil de alimentación para el bebé, no implica tanto desgaste energético y no pone en funcionamiento el sistema neuromuscular de la misma manera que el pecho.

El odontólogo infantil, también enseñará a la madre la forma en que debe realizar la higiene bucal. Una vez salgan los primeros dientes, vigilará que la erupción se esté desarrollando en una forma adecuada e instruirá a la madre sobre la necesidad de introducir una dieta fibrosa que le permita al niño desarrollar adecuadamente los maxilares; los niños deben aprender a masticar desde muy pequeños, se debe evitar al máximo darles alimentos licuados, ya que una adecuada masticación previene el apiñamiento dental.

La respiración, la deglución y la fonación igualmente deben ser evaluadas y en caso de detectarse alguna anomalía debe ser tratada tempranamente para evitar que estas disfunciones repercutan en el adecuado desarrollo craneofacial del niño. En caso que el odontopediatra detecte problemas en el crecimiento de los huesos de la cara iniciará tratamiento por medio de aparatología funcional que generalmente es removible, o en algunos casos fija. Este tipo de aparatología se puede usar desde muy temprana edad (3 años), aún con los dientes de leche presentes, ya que se utilizan las fuerzas de los músculos, mediante la modificación de las funciones alteradas, para producir cambios en el esqueleto facial.

Los resultados de los tratamientos en niños pequeños, generalmente son bastante satisfactorios. Es importante que todas las maloclusiones sean tratadas en el momento que se diagnostican, ya que estas no se autocorrigen y por el contrario con el tiempo tienden a empeorar. Por último es importante que los padres tengan conciencia sobre el cuidado de los dientes de leche. Estos deben permanecer en boca sana y durante el tiempo necesario para garantizar un adecuado desarrollo de los dientes permanentes.


Claudia Patricia Londoño Urrego.
Especialista Clínico en Odontología Integral del Niño y Ortopedia Maxilar